Deja tu mampara limpia en minutos.
Salpicaduras, lápiz labial, manos sucias o grasosas, etc.
Pluma, marcador permanente, pintura en aerosol.
Ácido muriático.
Detergentes abrasivos.
Fibras metálicas, plásticas abrasivas o lijas.
Cepillos de fierro.